El dominio de la Lengua

¿Le quedó grande al hombre doblegar su lengua?


Me sorprende todo lo que el hombre con su ingenio, ha logrado conquistar en el paso de los siglos. ¡La lista es interminable! Desde lo macro hasta lo micro. Es increíble cómo se ha puesto en marcha y se ha sujetado el mundo bajo su amplio dominio. No contento con ello, se ambiciona conquistar otras galaxias; ha visitado la luna; ha puesto a girar en las órbitas enormes aparatos satelitales; la tecnología no deja de evolucionar. Se observa lo ínfimo, lo casi imperceptible; se conocen las partes de la célula y se habla de lo más pequeño de los átomos; se ve más allá de las fronteras de nuestro planeta, para descubrir el cosmos en sus dimensiones inalcanzables. Pero Una cosa no ha logrado, y no ha podido conquistar: el dominio de la lengua; ese pequeño órgano, que siendo tan pequeño es un verdadero fracaso; una corriente de odios, muerte y destrucción: Se opina de todo el mundo; se habla de lo que no se sabe; se difunde lo que se escucha; se denigra sin piedad; y se reza como si nada. Ahora no sólo es la lengua; también se aliaron los dedos, para digitar palabras, en las redes de la difamación. El hombre hoy condena y se condena en el “enredo de la impiedad’’. Se Leen los versículos bíblicos, para recortar y pegar; para elaborar y enviar bellos mensajes de superación; y, luego, paradójica y absurdamente, se mira quién ha caído en desgracia, para arrojarlo en las redes de la ignominia sin ninguna misericordia. Este moño es con cariño; es un mano a mano sincero. Ojalá que todo humano pudiera doblegar la lengua con sus dedos. En tiempos actuales, urge evitar el hablar por denigrar, digitar para acabar. El noble cura Felipe Neri, dejó esta bella anécdota que vale la pena recordar: “la penitencia de la Gallina desplumada” (UNA BUENA PENITENCIA) impuesta para todo aquel, que roba constantemente el buen nombre de los demás, para toda persona que habla por hablar inventando o revelando lo que es propio de la
intimidad de cada ser humano.
Mayo de 2018

2 Comentarios

  1. Clara Carreño G
    5 noviembre, 2020 @ 7:35 pm

    Excelentes escritos, me deja muchas reflexiones, felicitaciones padre Otico, gran escritor, penzador, músico y poeta, Dios le de más sabiduría para que nos alegré el espiritu.

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  2. Yesmin carranguera
    21 noviembre, 2020 @ 8:50 pm

    La lengua seguirá hablando y diciendo cuanto quiera, me pregunto si el oído sera capaz de decidir si la escucha o no; me preocupan más esas manos que destruyen, asesinan, silencian tantas voces, tantos caminos, tantos verdes, tantos ríos, tantos corazones…Que podemos hacer para cambiar la historia de crueldad que a diario a cada segundo se vive en este mundo?… .Abrazos carrangueros…

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