Al canto de los ángeles, resuena el gran pregón,
De manjar sustancioso, vida eterna nos dio;
Los dones ofrecidos en cuerpo que inmoló;
Divino sacrificio que trajo salvación.
Tus manos ofrecieron, el Pan de redención,
En singular anticipo; cordero se entregó;
La sangre derramada bebida de expiación;
Brotó de su costado misterio de Perdón.
Venimos a tu mesa, más por tu puro amor
Ningún hombre ya es digno, de tu cena Señor.
Te haces alimento; bebida que brotó
Viñedo generoso; trigal que alimentó.
Queremos vida eterna: el cielo, tu mansión;
Tu cuerpo comeremos ¡Oh bello Redentor!







4 junio, 2021 @ 11:47 am
Gracias Padre Otto! Que mensajes más lindos e inspiradores!
Le
Mando un gran abrazo y de nuevo gracias por estas inspiraciones!