Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran
y huyen pájaros que dormían en tu alma.
Necesitamos tu salud señor
Dios de infinita bondad de quien procede todo bien, a tus pies venimos con nuestra fragilidady con nuestra debilidad,conscientes que no somos nada,conscientes que somos pequeños,conscientes que necesitamos de tu misericordiay del brazo poderoso de tu saludde mano de tu santo arcángel San Rafael, son tantas las personas que padeceny que experimentan la debilidad del […]






