Himno de Adviento

S. Una voz recia disipa con sus ecos la oscuridad.
Lejos el ensueño, Jesús brilla ya.
Levántese el alma entorpecida
y deje de arrastrarse por el suelo.
Amanece una nueva estrella.

Ved que se nos envía un cordero,
para satisfacer gratuitamente nuestras deudas.
Vayamos a Él con lágrimas,
pidámosle todos perdón,

Para que cuando aparezca glorioso
en su segunda venida
y llene el mundo de espanto
Él nos proteja piadoso.

S. Por eso 
yo le canto esta balada
al padre, al hijo y al espíritu,
que ellos vivan,
amén.

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